EL ÚLTIMO ALMACÉN

manolo1b

Quién no recuerda esos pequeños negocios que había en cada barrio antes que aparecieran los grandes supermercados.

En  Lima era “El chino de la esquina”, acá en Buenos Aires “El almacén del gallego”, ambos en extinción, aunque aún es posible encontrar algunos.

El Chino de la Esquina, en Lima, era el negocio que vendía desde papel higiénico hasta conservas, atún, fideos, escobas, mortadela, queso, cerveza  y donde, por supuesto, se juntaban todos los chicos, y a veces no tan chicos, del barrio a tomar una gaseosa, una chelita (cerveza) y conversar.

Estos negocios estaban atendidos por comerciantes chinos, que seguramente eran descendientes de los chinos que llegaron hace 160 años, aunque si había algún japonés, igualmente sería llamado chino. Casi siempre trabajaba toda la familia y no faltaban los gatos en el interior. Otra característica del chino de la esquina era el cigarro siempre en la boca, fumando uno tras otro, el lápiz en la oreja y el famoso cuaderno de los fiados. Uno quedaba fascinado cuando envolvían el arroz, el azúcar, las galletitas y todo lo que fuera al peso, en un trozo de papel al que daban varias vueltas en los extremos quedando perfectamente cerrado, en el mismo que habían sacado las cuentas de la compra, y que si uno intentaba repetir la maniobra jamás le salía, ni siquiera parecido.

Mi mamá nació y vivió hasta que se casó en la calle Italia, en Miraflores, y yo llegué a conocer al que cuando ella era chica, era el chino de la esquina, que quedaba en las calles Jorge Chávez y Madrid. Como casi todos, él se llamaba Jorge, aunque bien podría haberse llamado José y ella María. Jorge vino primero y era mucho mayor que María. A ella la trajo unos años después y al parecer no sabía nada de castellano. Mi mamá tiene lindos recuerdos del chino Jorge, y es que la engreía mucho cuando era chiquita, cuando todavía eran pocas las casas en el barrio y le compraban casi todo a el.

Estos negocios luego fueron cambiando de dueño y pasaron a ser “la bodega de la esquina” o simplemente “la bodega”, donde algunas de aquellas costumbres quedaron pero muchas se perdieron.

Algo similar sucedió en Buenos Aires con los almacenes que eran atendidos por gallegos y donde también se adquiría todo lo necesario para el consumo diario de los hogares porteños.

Mi esposo recuerda las antiguas despensas que quedaban en algunos barrios porteños, allá por la década del 60, con sus toneles de madera conteniendo aceitunas y las damajuanas de vino en el piso, las enormes bolsas de arroz a granel, y las interminables cajoneras de madera que guardaban los fideos secos, que se vendían sueltos, como los que distribuía su abuelo con el carro de fideero jalado por un matungo (caballo viejo) llamado “Sapo”.

almacen don manolo

Aquí funcionaba el Almacén Don Manolo

Sigue leyendo

Deleite culinario en Lima, Perú

Antes de comenzar con el propósito de este blog, quiero contarles que vengo con bríos renovados por mi último viaje a Lima, que coincidió con las Fiestas y obviamente el verano. Aproveché además de la playa y estar con mi familia, también para comer casi todo lo que se extraña cuando uno vive fuera de su país. Fuimos a varios restaurantes excelentes, nuevos para mi, y que pasaré a comentarles con detalle más adelante pero no puedo dejar de resaltar que fuimos sorprendidos por la habilidosa cocina de mi hermano Pablo, quien durante nuestra estadía de varias semanas en una casa de playa preciosa en Punta Hermosa (balneario situado a 45 kms. al Sur de Lima) nos preparó, además de su clásica Paella de altísima calidad como podrá verse en las fotos, unos Tallarines a la huancaína, Ají de Gallina y Ají de Camarones, Ceviche, Tiradito, Lomo Saltado y otros platos que no tenían nada que envidiarle al mejor Chef.

Paella by Pablo Documet
Apenas pisé Lima tenía una necesidad terrible de comer TODO…era un poco tarde para la hora de almuerzo así que terminamos en el clásico buffet de El Rocoto y ahí, la verdad, pude calmar un poco mi ansiedad. Estuvo todo correctamente, desde la atención del mozo hasta la calidad de los platos. Arrancamos, por supuesto, con un Pisco Sour y luego atacamos el buffet… compuesto, entre otras delicias, por Ceviche mixto, Canchita serrana, Solterito de queso, Causa de langostinos, Tamales, Humitas, Papa a la Huancaína, Rocoto Relleno, Ají de Camarones, Pebre de Cordero, Seco de Res y los deliciosos postres Suspiro de Limeña, Tres Leches y Crema Volteada.

En días siguientes pudimos conocer la Cebichería La Mar de Gastón Acurio, excelente la infraestructura del restaurant y ni que hablar de la cocina… Apenas te sientas, te ponen una canastita con chifles de camote, plátano y yuca, una delicia tras otra : Degustación de causas, Lomo saltado, Chita a la plancha y Degustación de postres. Imperdible!

Cebicher�a La Mar
Con mucho nivel, el restaurant de la Huaca Pucllana, ubicado en las mismas instalaciones de la Huaca, se destaca como uno de los mejores de Lima en estos momentos. Este lugar tiene una cocina de primera y a precios no tan excesivos en relación a la calidad de los platos… Pulpitos a las brasas sobre Solterito arequipeño, Corvina Gratinada rellena con camarones acompañada de Risotto de espinacas y costra de queso parmesano, Lomo de Atún a la parrilla con camotes… eso sí, la carta de vinos, si bien es completísima, es exagerada y desproporcionada en sus precios.
Lomo de Atún a la parrilla

En Punta Hermosa pude comer, después de mucho tiempo, unos deliciosos Güargueros y alfajores de miel. También nos dimos una escapada a los restaurancitos que están afuera del mercado y pedimos una Conchitas a la parmesana y un Pulpo al Olivo que estaba espectacular.

La Cebichería de moda en Miraflores para cualquier momento, es Punto Azul. De ver tanta gente esperando entrar a la hora de almuerzo medio que te quita las ganas, pero una vez sentada en la mesa y después de probar una de las causas mas ricas de mi vida, sentí que se justificó ampliamente la espera. La Causa de camarones además de deliciosa tiene una presentación en forma de concha muy original. Los Chicharrones de calamar con salsa tártara y el Pescado con langostinos, además de abundantes eran un placer al paladar.
ph-818zz.jpg
ph-276zz.jpg
La verdad es que he quedado gratamente sorprendida por lo linda que está Lima y por la cantidad de restaurantes de tanta calidad que no dejan de aparecer….espero volver pronto!!!

Katia.