NO HACE FALTA VERANO PARA UN HELADO.

Mi infancia en Lima, en relación a los helados, se resumía a una carretilla amarilla llevada por un hombrecito  que iba pedaleando y, cada tanto, haciendo sonar una corneta. Cuando escuchábamos el sonido inconfundible de los helados D’Onofrio, más de uno se asomaba por la ventana o salía a la puerta para gritar : ¡¡Heladero!! Y entonces el hombrecito venía con su carretilla, destapaba esa caja amarilla y aparecían los helados favoritos de todos… bueno, eran los únicos helados comerciales en ese entonces. Sin contar los bromistas que vivían molestando a los heladeros con el clásico: ”¿Tiene Buen Humor?” “Siii”” “Entonces cambia la cara”, “¿Tiene BB?” “Siii” “¿De cuántos meses?” “¿Tiene Jet?” “Sii” “¿Y por qué anda en esa carretilla?” y todo ese tipo de gansadas que realmente llegaban a aburrir y creo que mas de uno contestó que no tenía para no ser la burla del cliente. Entre los clásicos estaban el BB, un helado de agua, de diferentes sabores y el más económico, junto con el Bambino que era de crema,  luego estaba el Eskimo (pura fresa), el Sándwich de chocolate o de vainilla (galletas de vainilla o de chocolate rellenas con helado de crema), el Caravana (de vainilla recubierto de hielo naranja), la cajita de Bombón (una cajita larga que traía 6 bombones creo), el vasito bicolor y la copa Esmeralda (un vaso que tenía merengue en el fondo, helado de crema con mermelada de fresa, capa de chocolate y maní por arriba), el Buen Humor (puro chocolate), y en las épocas del mundial venían unos helados en unos envases de pelota de fútbol (Naranjito España 82), Frío Rico (cucurucho con helado de crema, baño de chocolate y maní por arriba), Jet (de crema con baño de chocolate duro) y seguro de me estoy olvidando de algunos.

El destino inicial de los D’onofrio fue Buenos Aires y por esas cosas de la vida terminaron finalmente instalados en Lima a fines de 1897.

antigua carretilla de D’onofrio

No me olvido de los famosos Marcianos y Chups que hacían en los barrios o cada uno en su casa. No era otra cosa que jugo de sobre metido en unas bolsitas largas y luego congeladas.

A la par de D’onofrio estaban los helados de la Heladería Palermo, en Jesús María. Helados caseros, cremosos y de frutas naturales.  Recuerdo que íbamos cada tanto y los comíamos parados en la puerta.

En la playa se podía encontrar una opción más, los helados Glacial. Helados de agua con palito, robustos en comparación con los D’onofrio, de sabores a fruta natural y cubiertos por un papel tipo glacé, muy fácil de sacar. El de coco era mi favorito.

Después aparecieron los helados Alpha, en la calle José Galvez en Miraflores, y nos descolocaron a todos. Un local pequeñito, al fondo, en una quinta cerca al malecón. En ese lugar tengo mis mejores recuerdos de los helados. Era increíble la cantidad de sabores, todos tan ricos y lo generosos que eran al servirlos. Las colas eran interminables, la calle se llenaba de carros y de gente, pero el esfuerzo valía la pena para saborear esos helados increíblemente deliciosos. Es ahí donde muchos conocimos el verdadero sabor de la lúcuma. Estábamos tan acostumbrados a la lúcuma de D’onofrio que cuando sentíamos la verdadera lúcuma, no la reconocíamos, pero resulta que esa era la de verdad y lo que habíamos conocido por lúcuma no era mas que un saborizante. Saborizante que muchos amamos hasta el día de hoy porque fue parte de nuestras vidas.

Casi al mismo tiempo aparecieron los helados de Lamborgini con sus famosos Tartuffos, la heladería 4D y Laritza, que se mantiene hasta el día de hoy. Mucha competencia y para los distintos gustos de cada cliente. Personalmente, los de Lamborgini no me gustaban mucho.

En mi casa pude saborear desde niña los “chupetes de aguaje”, helados de palito que en un principio traían desde Iquitos pero hoy ya se pueden conseguir elaborados en Lima. El aguaje es una fruta de la selva con un sabor muy particular, que no es aceptado por cualquier paladar.

Viviendo estos años en Buenos Aires creo que he probado los helados mas conocidos, obviamente no cuentan los de kiosco porque esos son golosinas, hablo de las empresas que tienen heladerías como Freddo, Volta, Saverio, Chungo, Munchis, Pérsico y seguramente me faltarán muchos para probar. En ninguna encontré esa variedad de frutas que podemos encontrar en Lima, pero entre ellas, ninguna puede competir con los de la Gelateria Due, que lamentablemente sólo se pueden conseguir en Ramos Mejía. Son helados que tienen una textura y sabor incomparables.

Mi recuerdo: el helado de manjarblanco de Heladerías Alpha. ¿El tuyo?

 (Foto de carretilla http://www.arkivperu.com )

15 comentarios

  1. Wow! que dificil se me hace decidirme por el que mas me gusta, jajaja! buee.. mejor te digo que de todos los sabores … has probado de parcha, choclo, piña, mani, coco…Mmm!

    • No conozco la parcha..¿a qué sabe? de choclo no he probado, de piña y coco si…de maní no recuerdo. Alguno te marcó en la infancia??

  2. Acá en Caracas, estaban los helados de palito “Cruz Blanca” eran de agua, ojo no sorbetes, como a mi no me gustaba la leche era fascinante, sabores: tamarindo, coco, uva. El señor se ponía en la esquina de San Luis, Parroquia San José, todos los domingo. Cuánto los añoro. Papá me daba el dinero y yo, a pesar de ser la 4ta. de los 5 hermanos, me iba a comprar golosa y por supuesto compraba los que me gustaban.
    Durante la semana había un señor en un carrito y solo traía 2 sabores vainilla y sorbete de fresa, lo más sabroso era la barquilla, pienso ahora de adulta que era de origen italiano pues el sabor de la barquilla era muy fino y delicado.
    Por supusto habia los helados EFE que aun siguen, que no se por que causa le cambiaron el logo en el 2006, lo cual me puso triste
    Que sencilla era la vida!!!

    Amalia Coll Caracas-Venezuela

    • Tamarindo!! que rico! Los recuerdos de la infancia vienen con ese sabor registrado en nuestras memorias por siempre.

  3. El helado de manjarblanco de cualquier marca siempre le ganará a cualquier otro sabor, pero el de Palermo era inolvidable. De D’Onofrio, mi favorito era el Eskimo. Nunca me han gustado los helados de chocolate (pero el chocolate me encanta) ni el de lúcuma. Te cuento que ahora hay BB de granadilla.
    El helado de aguaje es parte de mis recuerdos también. ¿Sabes que ahora lo encuentras en las carretillas de Ártika? Claro, la cosa es encontrar una carretilla de Ártika.😉
    Coincido contigo: un helado se puede, se debe, comer en cualquier momento del año.

    • Ah, y los helados Glacial. No sé por qué solamente los venden en la playa. Con lo que me provoca uno de coco o de mango.
      ¡Marcianos de pura fruta!

      • BB de granadilla!!! interesante.
        Juaa hay que encontrar una carretilla de Ártika entonces ;))
        Los Glacial desde siempre solo y exclusivamente en las playas…se hacen desear.

  4. Los Marcianos! Me acuerdo que en mi barrio habia una senora que los hacia con leche y fruta fresca – fresas, platanos, lucuma, o si no con jugo de manzana en vez de agua. Muy ricos!

    Pase muchos dias comiendo helados en Lamborghini porque iba a una academia preparatoria a una cuadra de alli. Mis favoritos eran los de guanabana, con pulpa y todo. No me acuerdo donde pero tambien probe una vez un helado de guava que estaba para morirse.

    Ahora se me ha antojado un sorbeto de granadilla o de tumbo…

    • Entonces en mi barrio eran unos vagos porque los hacían de jugo de sobre!!
      Cuanta variedad de sabores que habían…y qué frutas!
      Complicado tu antojo, sobre todo por tu ubicación.

  5. Muy lindo tu post, cuando vengas vas a probar SIN PARAR Black de D¨ONOFRIO , hace honor a su nombre, me invitaron uno de chocolate y tuve que mandar comprar otro, hubiera seguido no se cuantos más, realmente delicioso.

    • MMmmm ya lo quiero probar!!

  6. Yo era fanático de sandwich de vainilla.

    Tambié tuve un tío heladero y un día se enfermo y yo saqué su triciclo y me puse a vender helados, para mi mala suerte el triciclo se malogro y tuve que llamarlo..

    • Yo del de chocolate!! Perdón pero imagino que sacaste el triciclo sin permiso …ya te veo vendiendo y probando jaja

      • No, fue con su permiso. El trato fue que lo vendido era para él y lo que quedaba eran para mi, como se malogró el triciclo todos los helados fueron para mi.

  7. Hola! Lindo artículo te cuento que nosotros éramos los dueños de los helados Alpha, me has removido varios sentimientos. saludos!


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