De Verdades y Aromas a cuero de montura sudada

A continuación comparto con ustedes el artículo de Miguel Brascó, periodista, conocedor de vinos y sibarita, entre otras cosas, publicado en La Revista del diario La Nación, de este domingo 25 de Abril 2010.

Lo leo todos los domingos y siempre, o casi siempre, coincido en lo que dice sobre  vinos, restaurantes, cocineros y especialmente sobre el público consumidor.

Debajo de éste, les dejo un link a una genial entrevista que le realizaran en la revista Rolling Stones, donde podrán conocer un poco mas de este fantástico personaje.

Espero que lo disfruten tanto como yo.

Criticones y misoneístas

 Saber bastante más por viejo que por diablo es lo que genera una cierta hostilidad a lo nuevo

En una de esas entrevistas por la radio a las cuales uno va y se engancha no sé cómo, pero una vez que está ahí hay que estar ahí, el conductor me pidió, de golpe, mi opinión sobre el cuscús. “Bueno -dije yo para ganar tiempo-, me gusta menos que el tofu.” Respuesta dictada por la experiencia de los años. Pues no aclara que el tofu, queso de soja japonés, es el bocado absoluto más insípido en el ranking de las culinarias top insulsas de este mundo. Después de él no hay nada y después, tampoco. Trascartón, viene el cuscús.

Creo yo, pero lo atinado es no decirlo. Porque tanto el uno como el otro son dernier cri; y con el último grito más vale no te metas. Siempre saldrás del episodio con prensa en contra y misoneistizado.

Pero igual me explayé; no pude evitar, tampoco esa vez, mi tendencia general e irresistible a meter la pata con la fashion. Me cruzó por la mente y describí la imagen de un conjunto de tocur masocas que, tras atravesar durante catorce horas en sus camellos oscilantes un desierto arenoso total, se sientan a comer un plato de cuscús y lo encuentran delicioso. Obvio: no hay mejor salsa que el hambre, dice el Quijote. …..

Artículo de la revista Rolling Stone http://www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1033831

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6 comentarios

  1. A veces uno se puede ganar problemas por decir lo que se piensa. Aunque nunca he probado tofu (no me llama la atenciòn) no dudo que lo expresado acà es totalmente cierto.
    Saludos.

    • Yo creo que, sin ofender, es siempre mejor decir lo que uno piensa, a pesar que no siempre guste.
      Me encanta además su particular manera de describir cosas y situaciones con palabras muy al estilo Brascó.
      Besos!

  2. Me recordo a algo que escribi en mi diario un dia de semana mientras almorzaba algo en uno de los no tantos reductos palermitanos donde se come bien.
    Aqui te lo transcribo
    … Pero volvamos a lo nuestro. O a la huerta.
    Primer plato: una núcula con algo de tomate confitado envuelto cual elegante taco en una lonja de salmón ahumado, todo sasonado con oliva y pimienta. Se lo ve muy bonito. Pero no hay caso. Debo resignarme: la núcula no es santo de mi devoción. Y a medida que lo pienso mejor, mas me empeño en mi antipatía con ella.
    Mientras tanto mis ojos se distraen y se quedan absortos sobre las húmedas gotas de lluvia que resbalan por el inmenso vidrio que separa al bistró de la calle Honduras; y resbalando en esa misma humedad recuerdo, como por asociación de ideas, el cous cous, y al jengibre. ¡Me cago en el jengibre!, ¡Me cago en el cous cous!, me digo para mis adentros cada vez que los encuentros diseminados por los menús de los restaurantes.
    Ponte a pensar sin mas en el jengibre. Un vulgar tubérculo. Feo; muy feo. Su forma y su color no presentan nada agradable a primera vista. Cuál será la causa de la incomprensible, casi mística, de la empatía entre esos productos y los platos de los restorantes, culpable de que el noble y bien amado puré de papas haya caído en el mas hostil e injusto olvido?.
    Que desfachatez pienso yo mientras mis ojos alcanzan por fin el plomizo asfalto mojado y pido otra copa de un amigable Syrah.
    Palermo, 20 de Febrero de 2009

    • Muy bueno Consu! Creo que así nos hemos sentido casi todos en algún momento de los últimos años sentados en algún bistró o restó de Buenos Aires …
      Con respecto al jengibre o kión como lo llamamos en Perú, del cual no soy para nada amante además de no saber usarlo, pero reconozco que en muchísimos platos peruanos es ingrediente indispensable para lograr ese sabor tan especial…peeero, hay que saber usarlo sino el resultado puede ser algo muy desagradable.
      Bien por el Syrah!

  3. La gastronomía en general, como bien dice Don Miguel, es una experiencia subjetiva donde existen momentos, no rankings.
    No hay quien pueda con el pollo al horno con papas de mi abuela.
    Saludos y felicitaciones por el Blog

    • Jaa bien por el pollo al horno con papas de tu abuela!
      Muchas gracias!!


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