MOZOS ¿los de antes?

Recuerdo año 75, primer viaje a la Argentina con toda mi familia, papá, mamá y 4 hermanos. Movernos por la ciudad ya era complicado porque teníamos que trasladarnos en dos taxis permanentemente, cuando lográbamos pararlos por supuesto, casi siempre se ponían nerviosos creyendo que mis papás pretendían meternos a todos en uno solo.

Lo que no me olvido nunca es cuando llegaba la hora de comer, después de un día de recorridos interminables, y muertos de hambre, nos decidíamos por algún restaurante. Casi siempre terminábamos en La Pipeta, por la cercanía al hotel. No hacíamos mas que llegar y el mozo se desvivía en atenciones para con nosotros, nos ubicaba en una mesa cómoda para los siete que éramos, luego todos alocados pedíamos y preguntábamos absolutamente toda la carta, después de marearlo bien hacíamos el pedido y sin tomar nota de nada, el mozo volvía al rato con todos los pedidos de manera impecable y sin error alguno. No sé si era la propina, pero no creo pues eso pasaba en casi todos los restaurantes donde íbamos, los mozos se caracterizaban por su buena presencia, amabilidad, predisposición, control permanente de todo lo renovable como el pan y bebidas y además, un perfecto conocimiento de todos los platos de la carta.

Dando por descontados los restaurantes de categoría A1, que en casi todo el mundo funcionan muy bien, y entrando en la categoría B que es la que la gran mayoría de personas consume a diario, en Buenos Aires llamaba la atención que en todas las categorías, los mozos eran muy despiertos. Siempre fue algo extraordinario el sistema de los mozos, uno lanzaba el pedido y aunque en la mesa fueran 10 comensales, sin anotar y sin errores, el mozo iba a recordar absolutamente todo. Y no se sabe cómo, pero los pedidos llegaban todos juntos y sin demora. Algo a lo que nosotros no estábamos tan acostumbrados en Perú, que cuando venía el mozo a tomar el pedido sacaba la libretita y comenzaba a anotar “Unnn-poo-lloo-conn-paaa-paaasss-friii-taaassss” y así pasaban largos minutos mientras anotaba todos y cada uno de los pedidos escribiendo las palabras completas. Por suerte eso ha cambiado notablemente en Perú y se nota un crecimiento importante en ese aspecto. Ahora los mozos toman los pedidos mucho más ágiles y en algunos lugares hasta usan tecnología de avanzada para tomarlos.

¿Qué pasó entonces con esa escuela que tenían los mozos argentinos? Al parecer se están perdiendo esos exponentes y están dando paso a jóvenes que no son mozos de profesión, sino estudiantes que en sus ratos libres hacen de mozos para poder ganar algo de dinero, cosa que no estaría nada mal, si se preocuparan por aprender de los mozos con oficio y de su atención esmerada.

Salvo excepciones, este inconveniente se vive en muchos lugares, pero en el microcentro de Buenos Aires esto se ve agravado, es un combo de mala atención con mala calidad. Sobre todo a la hora del almuerzo, que es cuando se nota la desorganización debido al caos generado por todos los parroquianos que atormentados necesitan comer algo raudamente.

Es ahí que, aprovechando la prisa de todos, se descuida la atención y la calidad por tener asegurado un consumidor desesperado.

Ojala y vuelvan los tiempos en que los mozos de la Argentina eran un lujo.

13 comentarios

  1. Depende mucho de los dueños y la zonificación, al menos para mi. Por ejemplo todo lo que es franchising es un desastre. Contratan, no jóvenes estudiantes sino jóvenes sin salida laboral y sin demasiadas ganas de progresar sino más que nada de zafar hasta encontrar un trabajo mejor.

    También tienen que ver las mujeres. Era antes un oficio prácticamente 100% masculino y empeoró con el ingreso de las mujeres, que por supuesto atraen más clientes hombres pero es muy raro que sepan atender bien.

    En fin… si te vas a la línea sur atrás de Rivadavia (Perú, Bolivar, Chacabuco, etc, desde H. Irigoyen hasta Barracas) todavía podés encontrar esos viejos mozos que la tienen clarísima.

    Pero en suma creo que esa tarea como oficio va a extinguirse. No va a existir más la profesión de mozo (como prácticamente ya no existe la de taxistas o como también están en extinción los libreros) y serán ocupadas por trabajadores golondrina sin profesionalización alguna.

  2. Dependerá todo del sitio, pero empieza ser un problema generalizado de la hostelerí (al menos de los sitios que conozco, España, Irlanda, Inglaterra, Italia, Alemania, Suiza …). No te lamentes que cuando esa gente vuelva a tener una scondiciones laborales dignas (como antes), el problema se solucionará. Hay que dignificar la profesión y eso llevará tiempo, y facturitas algo más altas en la mesa, no nos olvidemos. Si queremos servicio, hay que pagarlo.
    Un saludo. Gracias.

  3. Aquí estoy de nuevo. Gracias a tu comentario me dí cuenta de que se me olvidó poner las personas que eramos y el precio. El coste de la fiesta fué 279,38 euros (I.V.A. Incluido). Eramos 4 personas más una peque (que comió de lo nuestro y un huevo frito con patatas). Gracias. De donde ers tu? Argentina ?

  4. Soy peruana, me casé con argentino y vivimos en Buenos Aires.
    Claro yo vi toda esa lista enorme de comida y me quedé pensando cómo terminaste jaja..pero claro, eran 4, ahí cambia la cosa.

  5. Esto es una tragedia… bueno, no tanto, pero sí una pena. Jamás vi en el mundo mozos como los de Buenos Aires, memoriosos como Funes y con tantos brazos como la diosa Shiva. Siempre los vi con asombro y respeto. Cruzo los dedos para que no se extinga esta especie

  6. Bueno Don Lucho, le cuento que mi esposo considera que son aún mejores los mozos de los Restaurantes y Bares en Montevideo.

  7. En un sentido estoy de acuerdo con su esposo, doña Katia: los mozos de los restaurantes y bares de Montevideo son los más ilustrados que he visto. Conversan de política con más conocimiento de causa y sabiduría que nuestros parlamentarios. Pero nunca los he visto ejercitar las prodigiosas acrobacias, los malabares de memoria y la paciencia infinita de los mozos de Buenos Aires. Claro, hace como seis años que no voy por el Sur, y todo cambia. Es enteramente posible que hoy los mozos de Montevideo sean los mejores. “Uruguayos campeones, de América y el Mundo…”

  8. Vamo… vamo arriba la celeste…
    vamo… desde el cerro a bella unión
    vamo… como dice el negro jefe
    los de afuera son de palo
    que comience la función.

  9. Hola, la verdad, una de las cosas que mas me impresionó de Buenos Aires, fué la atención de los mozos. Pocos fueron los atentos, mas fueron los que atendian como a regañadientes, de mala manera, tanto asi, que habia un restaurante por donde vivia (Belgrano) que practicamente te tiraban el plato en la mesa.

    Y esas cosas como que chocan.

    Saludos,

  10. Los que viven acá van notando lentamente el cambio, pero los que vuelven después de un tiempo lo notan mucho más. Lamentablemente es cierto y no solo en la atención de los mozos, pasa con los taxis y está pasando con todo el país. Es una verdadera lástima, un país tan lindo y ver como lo están destruyendo poco a poco. Los mismos argentinos se sorprenden cuando salen a otros países y comparan la atención que reciben con tanta amabilidad. Lo ven como algo extraordinario cuando eso tendría que ser habitual.
    Saludos a La Secta del Tenedor.

  11. Hola Katia,

    La cuestion del servicio (mozos/as, anfitriones, etc) depende mucho del estilo y nivel del restaurante. Si es verdad que muchos establecimientos utilizan a estudiantes, actores, actrizes, modelos, tambien hay otros sitios donde el personal es de lo mas profesional. Y no solo estamos hablando se mozos de antano, pero muchos jovenes tambien.

    Cada vez que un top chef va a abrir un nuevo restaurante (al menos en Manhattan) hay todo un proceso de seleccion y hay que ver el pedigree que muchos de estos mozos tienes. Y se nota en el servicio que uno recibe! Es como una sinfonia de acompanamiento a la comida.

    Pero lo mas interesante, hay restaurantes de mucho prestigio (la carniceria Peter Luger me viene a la mente) donde los mozos son unos grunones y mal agradecidos, pero la gente sigue concurriendo a estos locales, desafiando el concepto que el mal servicio es la ruina de un restaurante.

    Saludos

  12. Hola Pico…esa sinfonía de acompañamiento de la comida que mencionas es lo que todos buscamos y también es cierto que muchos restaurantes con pésima atención siguen teniendo su público exclusivamente por la calidad de la comida, pero es una cuestión del dueño no intentar brindar un servicio completo mejorando la atención.
    Saludos,

  13. […] y además sommelier, como por el maitre y el personal encargado de nuestra mesa. Encontrar una atención como ésta en Buenos Aires no es nada común en estos tiempos. Por eso vale destacar que Claudia y […]


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s